Res Pública

Ideas y propuestas respecto a cuestiones políticas y sociales. En busca de "masa crítica" para encontrar consensos.

Monday, April 03, 2006

Pequeño Contramanual de Economía - Nota 12

El valor agregado total de lo producido tanto por bienes como por servicios en un país en un período anual se denomina Producto Bruto Interno.
Dividiendo este valor por la cantidad de habitantes se obtiene el PBI per capita, que es una ficción estadística que la ortodoxia pretende mostrar como el "grado de bienestar" de la población.
En el mejor de los casos podríamos llamarlo "grado de posibilidades de bienestar" si es que la distribución de las ganancias y rentas de ese producido se distribuyeran de manera, si no igualitaria, al menos razonablemente entre todos.
Una legítima manera de medir el grado de bienestar es el índice de población bajo la línea de pobreza y, dentro de este conjunto, aquellos con necesidades básicas insatisfechas.
Si las consecuencias de este ejercicio fueran simplemente académicas no tendría mayor importancia, pero existen ciertas líneas de crédito internacionales promocionadas destinadas a países con baja renta per capita a las que no pueden acceder poblaciones con graves necesidades porque la pésima distribución de su PBI los deja fuera del parámetro de calificación, aunque hayan llegado a esa situación siguiendo los manuales ortodoxos impuestos por los mismos organismos otorgantes.
Otro problema que acarrea la simple lectura del índice es que los gobernantes lo utilizan para medir el "éxito" o la "tendencia exitosa" de su política, profundizándola aunque los niveles de pobreza continúen en ascenso.
Muchos creen o dicen creer que el dinero que gastan los que lo detentan va a parar a los bolsillos del resto de la población en una suerte de "derrame".
Aparte del resabio a "residuo", "propina" o "sobrante" que tiene el uso de esa palabra, ignora la tendencia a la adquisición de bienes suntuarios importados, los viajes, la compra de propiedades de placer o inversión en otros países, el ahorro en el exterior, la repatriación de dinero, etc. que no produce ningún beneficio al resto de la población local, especialmente cuando la labilidad de los controles o directamente el aliento a hacerlo por vía de la sobrevaluación de la moneda local conspira contra la inversión interna.

Las políticas activas de aliento a la reinversión de utilidades, el sistema arancelario protectivo, las tasas impositivas progresivas pueden modificar esta tendencia, porque desde ya que no se logra un efecto positivo general dejando al "mercado" las decisiones compensatorias de los comportamientos egoístas.

0 Comments:

Post a Comment

<< Home