Res Pública

Ideas y propuestas respecto a cuestiones políticas y sociales. En busca de "masa crítica" para encontrar consensos.

Saturday, May 06, 2006

Pequeño Contramanual de Economía - Nota 20

¿Qué es la productividad?
Es una medida de rendimiento. Se obtiene aplicando una fórmula:

Total producido, en volumen o precio de venta
Recursos utilizados

Se utiliza para monitorear la eficacia de la aplicación de insumos, personal, maquinaria y procedimientos en un período dado así como para hacer proyecciones respecto a cambios que se quieran o puedan introducir en pos de una mejora en los resultados.
También sirve para efectuar comparaciones respecto a competidores actuales o potenciales en el mismo bien o servicio, tanto en el mismo país como en otros.
El denominador puede estar expresado el total de los costos, costos individuales por rubro u otros recursos expresados en medidas no monetarias como el peso o las unidades.
Una de las comprobaciones que se observan al hacer comparaciones internacionales es la desigual participación de algunos rubros dentro de una misma composición, debido a las asimetrías de precio locales, por ejemplo en el costo de la energía o facilidades en la renovación de equipos. De todas maneras, es un tanto ineludible su empleo para amoldarse a la realidad.
Como habíamos expresado con respecto a los índices en general, en este también conviene estar muy atento al plazo tanto para analizar datos históricos como para prever a futuro. Una mejora en el corto plazo puede ocultar un problema mayor a mediano.
Algunos emprendedores toman decisiones tendientes a obtener mejoras inmediatas postergando reparaciones o mantenimiento de equipos y maquinarias; utilizando aditivos, herbicidas, abonos o semillas de efectos agresivos que terminan degradando la calidad de la tierra; cesando programas de capacitación de personal; pescando animales más jóvenes poniendo en peligro especies; engordando artificialmente el ganado. Inmediatez versus permanencia.
En la prensa cotidiana al servicio de la ratificación de las teorías ortodoxas, lamentablemente se pone el acento últimamente en la productividad de un solo factor: el empleo.
A nivel individual suena lógico verificar por contraste si el costo salarial es compatible con los estándares internacionales en cuanto a su incidencia en el costo total o, en su caso, si es proporcionalmente muy elevado o tal vez muy bajo, pero en este último caso es difícil que cause preocupación.
Una industria puede contar con la gracia estatal de usar presos, otra tomar la iniciativa de emplear indocumentados, otra refugiados. No es un método nuevo, en una época el transporte naval alcanzaba buenas performances empleando galeotes.

Se utiliza una fórmula similar para comparar agregados a nivel nacional, la industria, el agro, los servicios y también la suma de todos ellos. Para obtener el dato total se efectúa esta división:

Producto Bruto Interno
Salarios y cargas pagados

Según la mirada convencional, una productividad alta por empleado es de por sí un buen indicador, pero como casi todo, conviene ponerla en el contexto de otros indicadores relevantes.
A nivel nacional podemos tener en cuenta el desempleo, porque si se consigue disminuir la incidencia de los costos laborales mediante el recurso de contar con cantidad de mano de obra desocupada, con lo cual quienes acceden a un puesto lo hacen sin exigencias y soportando salarios bajos, los seguros de desempleo, planes de subsistencia, pensiones anticipadas o cualquier otro recurso que utilice el Estado para paliar la falta de ingresos de la población deben ser considerados como costos de personal, en este caso desempleado.

Producto Bruto Interno
Salarios, cargas y demás subsidios pagados

Por regla general, los subsidios de este tipo apenas cubren las necesidades básicas y ni siquiera alcanza para ellas.
Hagamos un ejercicio más. Para averiguar la productividad de una fábrica o de un parque de automotores, divido el Total de ventas por el Costo de los equipos. Por todo el costo de los equipos que tengo en el inventario, con las debidas amortizaciones, y no sólo el costo de los equipos en uso. Debo incluir los parados, los rotos, los que están en reparaciones, es decir por todo el rubro de este activo.
Análogamente, en el denominador anterior debería sumar los salarios que deberían estar percibiendo los desempleados calificados: profesionales, oficiales, medio oficiales, técnicos, en resumen, todos los desperdiciados.

Para no deprimirnos, esta cuenta no la hagamos.

Wednesday, May 03, 2006

Soldado de fortuna

La tradición épica de los pueblos asigna a los guerreros papeles fundantes en la conformación de sus sociedades.
Como defensor o conquistador los hombres, y en su caso también las mujeres, se les ha reconocido el valor, la generosidad en ofrecer su sangre por el bien común, su responsabilidad por la protección del bien común y cuantas virtudes han cantado los poetas.
En la conformación de los estados modernos las fuerzas armadas se instituyeron con el fin original de proveer seguridad a las naciones frente a las agresiones que pudieran sufrir. Sabemos ya por experiencia propia y ajena cómo se distorsiona el concepto de enemigo según los intereses y circunstancias más o menos viles, pero siempre invocando patriotismo.
Juras a la bandera, estandartes desplegados, orgullo nacional, uniformes tradicionales, culto a las costumbres heredadas, sostenimiento del acervo material y simbólico. Un entramado convocante de nacionalismo que permite, facilita o justifica el enrolamiento obligatorio o voluntario de los ciudadanos que eventualmente se prestan a enfrentar la situación extrema de la guerra.
Pero la disposición y la convocatoria flaquean cuando la causa del conflicto deja de ser noble, muestra los costados corruptos o miserables de la ocupación militar de otras naciones, los intereses más ruines y despreciables ocultos tras las justificaciones de la lucha armada.
En estos casos los gobiernos suelen recurrir a los llamados "soldados de fortuna" según la traducción literal de la expresión inglesa "soldier of fortune". Significa "mercenario" en nuestra lengua e identifica al guerrero por cuenta del que le paga.
No hay ideales de por medio, la lealtad concluye con la paga o la libertad para el saqueo y habitualmente sus métodos son tan lábiles como sus convicciones.
En los medios de prensa actuales nos vamos enterando de las acciones o de la muerte de algunos de estos "security contractors", contratados para dar "seguridad" a empresas y organismos de países ocupados e incluso, y esto demuestra la falsedad de los responsables, escoltando los convoyes de suministros de las fuerzas armadas y cubriendo sus arsenales, en funciones claramente combatientes.

Cuando la guerra es un negocio, los que combaten son empleados. A veces simple insumos descartables. Las víctimas de ellos también, pero con la diferencia de que no tienen ninguna intención de serlo.

Pequeño Contramanual de Economía - Nota 19

Hay consumidores que no pagan lo que consumen y otros que no eligen libremente lo que compran.
Entre ellos están todos los que reciben auxilio permanente o temporario en forma de suministros: alimentos, menaje, ropa, etc. que son adquiridos por gobiernos o instituciones de ayuda.
Nótese que las modalidades comerciales en este tipo de ventas cambian radicalmente porque involucran volúmenes y condiciones de pago y entrega que en muchas ocasiones difiere de las operaciones mayoristas corrientes.
Según el país y la urgencia, las adquisiciones se efectúan por licitación o por compra directa, claro que puede existir discrecionalidad para determinar los casos en que amerite una u otra forma y volvemos al tema de la honestidad como importante ingrediente en la determinación de los precios.
Lo mismo pasa con el delicado tema de los medicamentos, en los que además la mediación técnica entre los productores y los decisores de las compras es básica. Cuáles son las drogas que se consideran efectivas, en qué presentación, qué contraindicaciones pueden ser toleradas, son todas cuestiones a debatir entre especialistas y con sus recomendaciones se especifican los pliegos de compras.
Incluso nos encontramos con restricciones de tipo político que impiden comprar con fondos de organizaciones internacionales en países no adheridos a convenios de comercio, como el caso de Cuba en la actualidad, pese a que no está en discusión ni la calidad ni el precio de sus medicinas.
Los nutricionistas harán lo propio con el tipo de alimentos, si frescos o envasados, si procesados o naturales, junto con los administradores sugerirán el acopio o la entrega pactada según períodos, regiones, tipos de población, etc.
A lo que apuntamos, es que hay otras razones para la elección de consumos que no pasan por el deseo de los consumidores sino en primer término por su visibilidad, es decir, que sean "vistos" por las autoridades o las organizaciones de ayuda, reconocidos como derechohabientes de necesidades concretas o al menos merecedores de caridad y luego decididos por los responsables, acá la proclamada "soberanía de los consumidores" adquiriendo bienes y servicios según sus gustos no se aplica.
Pero además, no estamos refiriéndonos a un volumen marginal, sino que tanto en cantidades como en valores, son muchos millones los que se utilizan provenientes en gran parte de los presupuestos nacionales y de otras jurisdicciones locales y ejecutados por ellos mismos o agencias internacionales como las dependientes de Naciones Unidas. Y lamentablemente también son muchos millones los que integran esta categoría de consumidores.
Tenemos casos en que la elección de los consumos de los particulares está mediada por la opinión o sugerencia de gente idónea, o por lo menos presentada como tal por los diferentes medios en que circula la publicidad. En numerosas ocasiones se la distorsiona de manera que parezca un informe de tipo académico y el conocimiento estándar del público que no está capacitado para hacer análisis científicos, otorga el nivel de credibilidad necesario para decidir en su favor: dietas, suplementos vitamínicos, equipos de supervivencia antinucleares, antivirus de alcance impreciso, aparatos de gimnasia.
Los laboratorios cuentan con visitadores médicos especializados en transmitir la difusión de sus fármacos a sabiendas de que se trata de un medio más que eficaz para promover su consumo, llegando hasta al pago de comisiones en dinero o especie para con los profesionales, convencidos de que son uno más en la cadena de comercialización.

Aquellos que utilicen estadísticas e informes comparativos internacionales, también deben tener en cuenta las particularidades locales de índole legal, no sólo las costumbres, a fin de efectuar las comparaciones válidas. El consumo de bebidas alcohólicas en países musulmanes suele estar penado o sumamente restringido a comunidades extranjeras, lo que no indica que por decisión "soberana" del consumidor no lo haga, ni tampoco que no lo haga nunca, ya que las leyes represivas de esta índole fueron modificándose o directamente fueron derogadas con el tiempo y la acción positiva de los afectados.
Además, podría estudiarse el efecto incentivo sobre el contrabando, la falsificación, la producción ilegal y las implicancias económicas de los circuitos fuera de la ley.

En resumen, que la oferta esté al servicio de la demanda de los consumidores es otro de los conceptos que conviene relativizar para obtener un acercamiento más acorde a la vida real.